Beethoven, Mendelssohn, Josef Strauss y Richard Strauss el 5 de junio en el Auditorio
La Orquesta Sinfónica de Viena ha querido celebrar su 125º aniversario en Madrid para ofrecer el telón final a la espléndida temporada 2024/25 de La Filarmónica. Y lo hacen con un programa extraordinario bajo la dirección de su titular, Petr Popelka, con obras muy arraigadas a la tradición de su ciudad: La consagración del hogar de Beethoven, una obertura prácticamente desconocida, el vals Dynamiden de Josef Strauss, la suite de la ópera El Caballero de la Rosa de Richard Strauss y el Concierto para violín de Mendelssohn con el solista Renaud Capuçon. La cita es el 5 de junio a las 19:30 en el Auditorio Nacional de Música de Madrid.
La Wiener Symphoniker es vieja conocida en Madrid y en La Filarmónica que ha permitido disfrutar de interpretaciones magistrales, como la Segunda de Sibelius con Saraste, los Conciertos de Mozart con Sir András Schiff, las Cantatas de Bach con Herreweghe, la obertura Egmont de Beethoven con Orozco-Estrada, la Quinta de Shostakóvich, la Novena de Bruckner, la Segunda de Mahler con Currentzis, la Novena de Dvorák con González-Monjas…
Por cierto, hace unos días tuvo lugar un insólito acto que tuvo a España como protagonista ya que el más conocido vals de todos los tiempos, interpretado por la Wiener Symphoniker en el MAK (Museo de Artes Aplicadas) de Viena (Austria), fue transmitido hacia la Voyager 1 mediante la Antena de Espacio Profundo DSA 2 de la ESA en la estación de Cebreros (Ávila) de 35 metros, que se utiliza principalmente para comunicarse con objetos en órbitas a más de dos millones de kilómetros de la Tierra. La misión «Waltz into Space», busca corregir la omisión del vals más famoso de todos los tiempos en los registros dorados de las Voyager 1 y 2. Gracias al esfuerzo conjunto de la prestigiosa Orquesta Sinfónica de Viena en colaboración con la Agencia Espacial Europea (ESA), el vals El Danubio azul se transmitió hasta los confines del universo, creando un puente musical entre la humanidad y posibles formas de vida en el espacio.
Homenaje a la Viena antigua

El caballero de la Rosa, del alemán Richard Strauss, nada que ver con la amplia familia Strauss, célebre por sus valses, es un homenaje sensual y hermoso a la antigua Viena, al vals y a una época de elegancia en rápida desaparición. El estreno de El caballero de la rosa tuvo lugar el 26 de enero de 1911 en la Ópera Real de la Corte de Dresde. El éxito de la obra se convirtió en un acontecimiento en sí mismo, quizás el triunfo más brillante en la historia de la ópera. Se pusieron en marcha trenes especiales para transportar a los visitantes desde Berlín deseosos de asistir a funciones adicionales. La obra se incorporó de inmediato al repertorio internacional, y allí se ha mantenido.
El Caballero de la Rosa representa el apogeo de la popularidad de Richard Strauss, y quizás de su vida. Sentía un profundo afecto por la obra, una profunda identificación con ella; en su testamento estipuló que el sublime trío final de la ópera se interpretara en su funeral, celebrado en 1949 en una Múnich aún devastada por la guerra. La gran comedia de amor y pérdida, arremolinada de valses y llevada en alto por un flujo inagotable de melodías desgarradoras, pertenecía, como el compositor, a un mundo desaparecido.
Entre el clasicismo y el romanticismo
El Concierto para violín en mi menor de Felix Mendelssohn es una emocionante obra de tres movimientos que se ha convertido en un clásico para violinistas de todo el mundo. En plena transición entre el clasicismo y el romanticismo, esta obra muestra a Mendelssohn en su mejor momento, escribiendo con firmes raíces en ambos estilos.
Nacido en 1809 en Hamburgo, Mendelssohn fue considerado un niño prodigio junto con su hermana mayor, Fanny Mendelssohn. Johann Sebastian Bach fue una gran influencia para Mendelssohn, con sus primeras fugas y corales que se asemejaban al estilo compositivo de Bach. El primer concierto público de Mendelssohn fue cuando tenía 9 años, donde acompañó a un dúo de trompas. A los 15 años, escribió su primera sinfonía en do menor, que fue un gran éxito cuando se estrenó en Berlín en 1824. Mendelssohn escribió un extenso catálogo de música que abarcó una amplia gama de diferentes disciplinas interpretativas, como grupos de cámara, sinfonías, conciertos y música para piano. Mendelssohn era conocido por su distanciamiento y sus frecuentes ataques de ira que generalmente lo llevaban al colapso, lo que se dice está relacionado con su temprana muerte. El estilo de vida adicto al trabajo de Mendelssohn afectó terriblemente su salud; al momento de su muerte, con tan solo 38 años, se informó que tenía el cuerpo de un hombre de ochenta años.
Compuso el Concierto para violín en mi menor en un período de seis años, entre 1838 y 1844, lo que ha dado lugar a mucha especulación sobre el motivo de su larga escritura. La obra se estrenó en 1845 en Leipzig y tuvo una acogida muy positiva, y el solista, Ferdinand David, recibió elogios por su fina y virtuosa interpretación. La obra consta de tres movimientos, aunque todos interpretados en attacca (ligados sin interrupciones). La afiliación de Mendelssohn con el período clásico se aprecia en componentes como la forma de los movimientos y la armonía y tonalidad que utiliza como base de esta obra.
Nueva temporada 2025/26
El ciclo La Filarmónica para la temporada 2025/26 prevé diez conciertos en la Sala Sinfónica, con algunas de las mejores orquestas, directores y solistas del mundo y siete extraordinarios en la Sala de Cámara. Una vez más la estrella indiscutible es el griego nacionalizado ruso, Teodor Currentzis, director y actor (que lo demuestra en sus gestos a la hora de dirigir) que ha tenido un éxito arrollador este año que vuelve a Madrid –(«Mi ciudad favorita», suele decir– con dos monográficos dedicados a compositores que, separados por 150 años, son referenciales en la historia de la música y de la ópera: Jean Philippe Rameau y Richard Wagner.
El 17 de octubre, rendirá homenaje a Rameau, el compositor que lo lanzó a la celebridad, con una selección de las arias y oberturas de las óperas más célebres de Rameau. Estas óperas, entrelazadas en forma de anillo, nos permitirán acercarnos a la figura de este fascinante compositor francés. El 5 de febrero, Currentzis volverá a La Filarmónica con la versión sinfónica que orquestó Lorin Maazel de «El anillo del Nibelungo» de Wagner. Esta partitura crea una síntesis sinfónica de los motivos principales de la célebre tetralogía: El oro del Rin, La Valkiria, Sigfrido y El ocaso de los dioses.
En la nueva programación, dos reinas del piano: Martha Argerich, acompañada por Nelson Goerner (3 de noviembre) con obras de Mozart, Schubert, Rachmáninov y Ravel, y Maria João Pires con Camerata Salzburg y obras de Haydn (L’anima del filosofo. Obertura), Mozart (Concierto para piano y orquesta núm. 27 y Selección de minuetos de 1791) y Haydn (Sinfonía núm. 94, «Sorpresa»).
No pueden faltar algunas de las grandes obras maestras clásica, como la Quinta Sinfonía de Beethoven con la Orquesta Mozarteum Salzburg y Trevor Pinnock (18 de noviembre) y «La Pasión según san Mateo» con Philippe Herreweghe y su Collegium Vocale de Gante (31 de marzo). También destaca la visita de la Orquesta Gürzenich de Colonia con su titular, Andrés Orozco-Estrada con, entre otras obras, la Primera sinfonía de Mahler, con la magnífica soprano Christiane Karg (19 de mayo), y siguiendo con Mahler, la Sinfónica de la Radio de Stuttgart con Alain Altinoglu que interpretará la Novena.
Entre los conciertos extraordinarios y para conmemorar los 50 años de la muerte de Shostakovich, la colaboración entre La Filarmónica y el CNDM permitirá la puesta en escena del ciclo íntegro de los «Cuartetos» de cuerda del compositor ruso, creaciones de demoledora intensidad que constituyen un hito en la historia reciente de la música de cámara. Y será un cuarteto español, el estupendo Cuarteto Casals, que con frecuencia tiene el privilegio de tocar en repetidas ocasiones la extraordinaria colección de instrumentos Stradivarius decorados del Palacio Real de Madrid, el encargado de ofrecer los 15 cuartetos en cinco conciertos (26 de noviembre, 14 de diciembre, 8 de enero, 6 de marzo y 9 de abril). Además, la pianista rusa Varvara Nepomnyaschaya, conocida simplemente como Varvara, ofrecerá las tres últimas «Sonatas» de Beethoven (29 de abril de 2026. En conjunto, una programación variada, con calidad y con intérpretes de primera fila.

Tipos de abonos
La Filarmónica ofrece como siempre diversos tipos de abonos, el más completo es el que incluye diez conciertos sinfónicos en el Auditorio Nacional con obras de referencia del repertorio interpretadas por grandes maestros, orquestas y solistas y es la opción que ofrece mayores ventajas y descuentos. Los precios oscilan, según localidades, entre 348 y 1.368 euros. Además, hay el abono de Cámara, el Protector, Familiar y el Abono Joven. Más información: https://www.lafilarmonica.es/es/madrid/abonos
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