La armadura del Rey

 MIS IMPREIONES SOBRE EL LIBRO  “LA ARMADURA DEL REY” de Ana Pardo de Vera, Albert Calatrava y Eider Hurtado

Roca Editorial de Libros, S.L.: – ISBN: 978-84-18557-33-0 Por JORGE A. CAPOTE ABREU

SINOPSIS

La periodista de Público Ana Pardo de Vera; la directora del programa 360 grados de ETB, Eider Hurtado; y el corresponsal de TV3 en Madrid, Albert Calatrava, se han unido para realizar un libro sobre la figura del rey emérito y de su sucesor, Felipe VI, como nunca antes se ha realizado.

A partir de una profusa documentación, un centenar de entrevistas a personalidades de todas las instancias del poder –pasado y actual– en España y sus miradas poliédricas y objetivas, estamos ante un relato certero sobre la situación actual de la monarquía española. Mientras asistimos atónitos a las revelaciones de cuentas offshore, tarjetas black, chantajes, comisiones e investigaciones judiciales a nivel internacional, la pregunta clave es: ¿cómo ha sido posible llegar a este punto? Y la explicación radica, en parte, en la armadura de protección a nivel mediático, político y judicial que se elaboró para proteger al monarca durante la Transición y hasta la fecha, una operación que se trata de repetir con el rey actual. Este es el punto central objeto de contextualización y análisis en un libro con todos los ingredientes de rigor y actualidad.

MIS IMPRESIONES

Más de una decenas de libros me he leído del tema de la situación histórica de la monarquía española y en especial de su situación actual con los ríos de tinta desatados por las “fechorías” del Rey Emérito Juan Carlos I, y con este acabo de tocar fondo, pues en cada obra se encierran nuevas aristas de análisis del complejo y traumático tema de los desatinos de quien fue, entre muchos calificativos mal empleados, el “artífice de la transición española”.

Este libro de “La armadura del Rey”, no es, como le califican sus autores desde su primeras líneas: un libro contra la monarquía, sino “un exhaustivo trabajo periodístico que desvela como y quienes forjaron la coraza que blindó a Juan Carlos de Borbón durante décadas”, yo agregaría para beneficio de unos pocos y el descredito del Estado, por los actos de su Jefe.

El 13 de agosto de 2020, el hombre que ha ejercido la jefatura del Estado español durante cerca de cuarenta años, se despide con la máxima discreción o secreto, en un jet que toma la ruta desde el aeropuerto de Vigo hacia Abu Dabi. El viaje lo hace en uno de los aviones de negocio más modernos y exclusivos del mercado, dicen los autores, cuyo alquiler rondara los 150,000 euros.

Ha salido de España a escondidas, como si fuese un fugitivo, subrayan, y con el orgullo herido, en lo que se conoce como pacto del destierro. En el que el “Felipe VI sacrifica a su padre para intentar salvar la Corona”, siendo consecuente con una tradición de la Familia Real española, subrayan los autores. “Con ese comunicado el emérito sabe que su hijo le ha dado la estocada. Ha quedado totalmente señalado”, reconoce un exresponsable de una alta institución del Estado. Una jugada hábil: dejar constancia en un documento solemne de que Felipe no quiere saber nada de Juan Carlos antes de que todo el escandalo salga a la luz. La permanencia de Felipe en el trono pasa por romper con los negocios de su padre y tomar nuevas decisiones.

Un veterano periodista muy cercano al emérito reconoce la incomodidad ante la situación: “No voy a salir a defender abiertamente al exjefe del Estado-reconoce-, pero después de tantos años de estrecha amistad con Juan Carlos tampoco puedo despellejarlo en los medios de comunicación”. En esa posición están muchas grandes figuras de los medios y del estamento político de los últimos años de España.

Hay titulares de prensa que hablan por si solos y es el caso del de Le Monde del 27 de mayo de 2020[1]. Mas descredito imposible. “Maleta de billetes en Suiza, sociedad opaca en Panamá: Juan Carlos, desorden en España”. El analista de la información dice: “Un viejo devorador por la pasión por las mujeres y el dinero. Un aristócrata alemán tal vez demasiado hablador. Generosas donaciones de los países del Golfo. Un administrador de fondos y un abogado de azufre en Ginebra. Todos los ingredientes de un thriller político-financiero se unen en el escandalo que azota a la monarquía española desde principios de marzo”. The Times, The Telegraph y otros medios de prensa internacional llenaron sus portadas con reportajes de igual calado.

La Fiscalía española arrastrada por los resultados del fiscal suizo, Ives Bertossa, abre diligencias formales en un dilatado párrafo que los autores denominan “La Fiscalía y su voladura controlada”, que al final resultó en apreciación del hombre de a pie “un paripé más”.

El presidente del Gobierno, Pedro Sanchez, es compulsado a decir, al menos: “Es evidente que estamos siendo testigos, el conjunto de la población española, de informaciones inquietantes que nos perturban a todos, a mi también”. Palabras muy medidas que no volvería a pronunciar. Cuando mas la Vicepresidenta Carmen Calvo, declara “En este asunto la Casa Real tomará sus decisiones, entendemos que hay una parte importante de la ciudadanía que está preocupada”.

Una salida por la puerta de atrás, es el título del epígrafe que los autores dan a todas las maniobras y tejes y manejes que la Casa Real, el Gobierno y todos los stateholders realizan para el mayor y mejor ocultamiento de los hechos.

Los autores dedican el Capítulo 2 a “El golpe que fundó el juancarlismo”, un poco de historia mal contada o limitada al menos, de “El rey que salvo la democracia” el 23F…. Para mí una falacia[2]. Los autores subrayan la otra lectura posible: ¿y si lo que paró fue un golpe que él mismo había puesto en marcha? Aprovechan para revisar los principales hitos de una etapa de la naciente “democracia española”, y poner a la luz los poco difundidos de libros y documentos sobre la época que constituyen los eslabones de un rosario de hechos que cuando menos se han mantenido sin mucha publicidad.

Lastima que sean muchos los textos leídos, pero mas los no leídos, pues es una cascada de versiones y tergiversaciones de la etapa sino negra al menos parduzca de la historia reciente. Jose Bono, dice que el exjefe de la Casa Real[3] comentó: “El rey lloró el 23-F cuando escuchó el tiroteo en el Congreso y me dijo que no esperaba tiros. No esperaba tiros, pero… ¿esperaba algo?”. Lo que da entender que el rey tenía conocimiento sobre la posibilidad de alguna acción en las Cortes. En el 2011 se desclasificaron parte de la documentación de aquella jornada, que sigue bajo el manto de la ley de secretos oficiales.

El Capitulo 3 “Rey pobre, rey (muy) rico”, lo comienzan los autores con una entradilla que basta para conocer el resto del contenido: “Muy pocos españoles saben lo rico que realmente es el rey de España[4], son muchas las nebulosas, en medio de una política de transparencia que cubren a todo lo concerniente a la Casa Real desde su presupuesto que en 2021 llegó a unos 8.400.000 euros, pero que no incluyen las actividades que se cubren de la realeza por otros ministerios, como los viajes y la seguridad que corre a cargo de Interior y Defensa. Hacienda emplea 45 millones de euros en el mantenimiento del Parque Móvil del Estado, de los cuales una cantidad no especificada es destinada a la Zarzuela, y tampoco se suma la partida de 7,1 millones de euros que Presidencia destina al “apoyo a la gestión administrativa de la jefatura del Estado”. Rebeca Quintáns en uno de los libros que con más pasión y detalles he leído sobre el tema (Un rey golpe a golpe) lo investigó al detalle y precisa detalles de esta información de Eurobusiness y de lo publicado por Forbes en 2003. En 2012 The New York Times hablaba de 2,300 millones de dólares como fortuna del Rey.

Penoso, por darle algún calificativo noble, fue una de sus primeras inmoralidades, la intermediación en 1973 ante el príncipe Fahd de Arabia Saudí por la subida del precio del petróleo, que permitió cobrar una comisión por cada barril suministrado, unos cien mil dólares diarios[5].

En el Capitulo 4 “Amigos, leales, siervos, crápulas y cazafortunas” los autores ponen en la entradilla una frase de Juan Carlos I sobre Jose Mª Aznar: “¡Ese tirano me quiere controlar!”. Una aproximación a los “personajes” que en mayor o menor cercanía, no siempre eran garantía de amistad en el sentido estricto de lealtad mutua, eran:  Mario Conde, Jose Mª Ruiz-Mateo, Manuel Prado y Colón de Carvajal, Javier de la Rosa, Zourab Tchokotoua, Alberto Cortina y Alberto Alcocer, los Albertos, o Francisco Sitges, arribaron a la primera línea de contactos con JC I por interés personales, con un factor común, lios con la justicia y muchos de ellos con sanciones legales. Una etapa de esa década de 1980 y primera mitad de la de 1990, como época del pelotazo, del capitalismo salvaje, sin escrúpulos. Y precisan los autores: En esa época “nunca se vio al presidente Gonzalez (Felipe), republicano declarado pero cada vez mas juancarlista, molesto con el rey”.

En 1931 el entonces rey Alfonso XIII abandonó España, “no por rey, sino por ladrón”, como sentenció Valle Inclán.

En un párrafo de un informe de un ex-alto cargo del Estado, aparece la relación de Juan Carlos I con los presidentes de la democracia: “Con Adolfo [Suárez], el rey se iba de putas; de Felipe sigue siendo muy amigo, nadie le ha tratado y protegido como él; a Aznar no lo soportaba, y con Zapatero y Rajoy mantuvo una relación cordial, pero sin cercanía”.

El Capitulo 5 los autores lo dedican a “Amantes y socios”, que comienzan con el viaje de Juan Carlos I el 8 de abril de 2006 a Riad en el Airbus 310 del Grupo 45[6], uno de los dos grandes de los aviones dedicados a cubrir los desplazamientos de los Jefes de Estado y de Gobierno. Le acompañaban además de su esposa la reina Sofia y su sequito habitual, una comitiva de 11 empresarios en representación de las principales empresas españolas y dos ministros del primer Gobierno de Jose Luis Rodríguez Zapatero, el titular de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y el de Industria, José Montilla, tras gestiones infructuosa el rey no logro que su “misteriosa acompañante”, Corinna Larsen[7], accediese a la comitiva.

Unos antes, otros después, fuimos conociendo quien era Corinna Larsen y que papel ocupaba, muy diferente que el del resto de las mujeres que han pasado por la vida, y la cama, de Juan Carlos I: ellos eran amantes, pero además, eran socios; eran una empresa en la que él ponía una agenda inalcanzable para el común de los mortales y ella un conocimiento exhaustivo del mundo financiero, económico, empresarial, de la diplomacia económica. Una mujer listísima, una conseguidora y una intermediaria sin barreras de poder, con contactos al máximo nivel. Estoy seguro, dice el exalto cargo, de que hizo negocios con el emérito e hizo negocios en nombre del emérito sin que este supiera nada. Al menos, me consta que lo intentó”.

Los autores relatan varios de los negocios-fechorías de Larsen, desde la parcela regalo del rey de Marruecos Mohamed VI a Juan Carlos I en Marrakech, que ella puso a su nombre[8].. Corinna utilizaba habitualmente al rey o como precisan los autores a partir de otra declaración de un exalto cargo “Se utilizaban mutuamente, para ser justos; ella es un lince y le abrió a él los ojos en muchas posibilidades de negocio de su posición; incluso ayudó a la familia, a Urdangarin, sin ir más lejos, que hacia lo que veía en la Casa y acabo como acabó… Pero en parejas como la de Corinna y Juan Carlos siempre hay una parte que da más, y el que estaba colado hasta las trancas era Juan Carlos I”.

Un romance así, que podía llegar hasta el final, mezclado con oscuros negocios al máximo nivel, era muy peligroso para el Estado, sentencian los autores.

Durante el Gobierno de Rodríguez Zapatero, a diferencia del de Rajoy, se tuvieron que gestionar las crisis reales mas graves, como la cacería en Botsuana y la posterior abdicación. Se dio la siguiente alerta a todos los presidentes de las empresas del IBEX-35 sobre Corinna Larsen: “Nadie debe hacer nada que ella sugiera sin informar previa y discretamente al Gobierno, para no comprometer a la institución de la Corona y, por ende, al Estado”.

El Capitulo 6 “Dos reyes y una legislación protectora” nos detalla los hitos desde la Pascua Militar el 6 de enero de 2014 donde hasta entonces el monarca se mueve lento y torpe, demuestra enormes dificultades para mantener el equilibrio, y en su discurso oficial es de pena, acaba siendo un desastre absoluto. Balbucea, parece que se ahoga, le falta la respiración, hace pausas largas para coger aire, resopla, elabora frases desordenadas y algunas no tienen sentido. Afirma entre dudas que “en los destinos donde han estado destinados… esa es la grandeza de la familia”, en lugar de “esa es la grandeza de la milicia”. Cuesta seguir el hilo de la intervención. La tensión se apodera de la concurrencia, los mandos militares no saben donde fijar la mirada y siguen su intervención con las cabezas agachadas y gestos incomodos deseando que termine, puesto que están viendo sufrir a su jefe supremo, relatan los autores.

Las causas pueden ser muchas, pero Juan Carlos ha dormido poco esa noche, ha vuelto unas horas antes de Londres, donde ha celebrado sus 76 cumpleaños. Ha sido una larga jornada de diversión al lado de su amante Corinna, que después del accidentado viaje de Botsuana ya hace meses que no pisa territorio español. Una vez más, ha hecho lo que ha querido y cuando ha querido sin calcular las consecuencias de sus actos, sentencian los autores.

La abdicación del monarca se produce, y la solución ad hoc responde a un plan establecido para blindarle más allá de mantener la protección de Juan Carlos.  Baste decir que “El rey emérito pasa a tener una protección que abarca más allá de sus actividades oficiales e incluirá también su vida privada, un privilegio que no tiene ningún cargo público, ni los parlamentarios ni los miembros del Gobierno.

En las últimas paginas de este Capitulo 6 los autores recogen diferentes testimonios de diputados y congresistas sobre los desmanes del rey emérito durante sus diferentes etapas.

El Capitulo 7 “Tribunales a medida de la Casa Real”, esta centrado en el “espacio oscuro”, como le denominan los autores, donde surge el principal blindaje que resguardó su reinado y aun hoy resguarda su actividad. Estaba regido en sus inicios por el articulo 56.3 de la carta magna española, que explícitamente dice: “La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad”.  La monarquía la instauró Franco en 1975, pero fueron los padres y ponentes de la Constitución los que construyeron su armadura. En la Tesis Doctoral del Profesor Alejandro Villanueva, dice: “El origen de la inviolabilidad del monarca es consecuencia del carácter sagrado de la institución, de su poder absoluto y en tiempos posteriores de su posición en la cúspide del ordenamiento jurídico”.

El caso Nóos, para los que no le conocieron o hayan olvidado, ha sido “el mayor escandalo judicial destapado hasta entonces con vinculaciones con la Casa Real.  No relatare nada al respecto pues hay miles de escritos, comentarios y libros sobre el tema, pero simplemente recordarles que fue el escándalo que implicó y sentó en el banquillo a la infanta Cristina y a su marido Iñaki Urdangarin, en un largo y turbio proceso. Nadie puede pensar, como dijo el juez Castro que juzgo el caso, “Es imposible pensar el caso Nóos sin Juan Carlos I”. “Hay que aceptar la realidad, el rey era impune” subrayó el juez José Castro en una de sus declaraciones, e incluso con detalles en el reciente libro publicado: “Barrotes retorcidos: Memoria de un juez” (Edicions Documenta Balear).

“Los españoles nunca pensaron que la figura inviolable de Juan Carlos sería, realmente estar por encima de la ley”, como subrayan los autores.

En el Capitulo 8 “La armadura mediática” los autores arranca con una entradilla del subdirector de Interviú, Miguel Ángel Gordillo: “No se podía publicar, la política aquí contaba mucho, el grupo editorial tiene una línea que no te puedes saltar y sus intereses son enormes”.  Pactos y componendas de máximos intereses que dieron forma a la armadura desde los primeros años de la monarquía. Hay ríos de tinta escritos y mas no escritos, sobre la vida de palacio. Si no leamos los de Pilar Urbano, Carmen Enríquez, Jaime Peñafiel, o de los más críticos como Amadeo Martínez Inglés, Ernesto Ekaizer o Rebeca Quintáns, por no relatar el rosario de textos que analizan críticamente una etapa y una monarquía llena de manchas y sombras mas que de luces. Yo, llevo mas de una docena de ellos leídos y créanme que no seguiré haciéndolo.

No podemos ignorar que para que la “armadura” funcionara, debió ser que “quienes se decían republicanos defendieran la monarquía” en los años posteriores al 78, subrayan los autores. Ahora que se hacen videos y series de plataforma sobre temas tabú hasta hace unos años, nos sorprende encontrar en las páginas de este capítulo, algunas declaraciones como la del entonces subdirector de Interviú Gordillo, diciendo: “Yo estuve en un chale escuchando las cintas con las conversaciones entre Barbara Rey y Juan Carlos. Y Sali de allí con los pelos como escarpias”. Hoy el gran publico las puede ver en la pequeña pantalla al detalle en la serie de HBO, y nada ha adicionado al descredito, ni a la deteriorado más que ética y moralmente a la armadura mediática.

En el Capítulo 9 “Crisis institucional entre la Moncloa y Zarzuela” los autores desgranan los hechos que aquel 3 de agosto de 2020 sacaron a los medios de comunicación de la pereza estival que empezaba adueñarse de ellos con el comunicado informando que Juan Carlos de Borbón se iba de España. Aunque el su nota el rey emérito habla de “Trasladarme en estos momentos fuera de España” buscando con el uso de trasladar alejar el impacto y la fuerza que pudieran tener el uso de otros verbos como “exiliarse” o “fugarse”, o incluso el uso de unos mas neutros como “viajar” o “salir”, precisan los autores.

No obstante los recursos empleados “La huida al extranjero de Juan Carlos de Borbón es una actitud indigna y deja a la monarquía en una posición muy comprometida”, que no es una frase de los centros de malestar del PSOE o de Podemos, que hacía semanas conocían los planes de fuga, aunque la ministra de Podemos Irene Montero y esposa de Pablo Iglesia el 4 de agosto en una entrevista en la Cadena SER dijo: “Podemos no ha participado en ninguna negociación, no sabíamos nada de la salida de Juan Carlos I”. Pero en cualquier casi el hecho y su manejo generó tensión en el Consejo de Ministros. A los ministros de la organización morada no les parece aceptable que mientras hay una causa abierta por la fiscalía, el anterior jefe del Estado pueda desaparecer sin que nadie sepa nada, le parece “impresentable en términos democráticos”.  La estrategia de comunicación es el silencio.

En el Emirates Palace de Abu Dabi, se aloja el rey emérito, uno de los establecimientos hoteleros más lujosos del mundo propiedad del Estado. Un resort de 394 habitaciones, 1,3 kilómetros de playa privada y suites de 680 metros cuadrados al precio de 55.000 dírhams la noche, al cambio unos 12.600 euros. El director adjunto del monárquico diario ABC, Agustín Pery, afirma: “De todos los lugares posibles para exiliarse, Juan Carlos I ha escogido el peor. […] Sin duda recibirá allí todas las atenciones, pero se arriesga a perder aquí todas las devociones”.

Eldiario.es revela que la Zarzuela carga a las arcas de este departamento (Patrimonio Nacional) las nóminas, los gastos de estancia en el país y las facturas de los billetes de avión de ida y vuelta. Todo ello sin contar el alojamiento y las dietas. Nueva residencia y personal de libre designación que le acompaña de manera permanente quizás es la demostración de que el exilio no iba a ser breve.

En el Capítulo 10 “Epílogo: La armadura de Felipe VI” los autores esbozan algunas pinceladas sobre los nuevos aires y reglas que regirán en la Casa Real en el mandato de Felipe VI, que no es mas que un ejercicio de fe, pues la historia continúa y aún queda mucho por escribir algo, como expresar a modo de conclusión.

El libro que ha sido llevado a docuserie de HBO Max “Salvar al rey”, con gran éxito, digno de verse.

 Jorge A. Capote Abreu

Santander, 21 de septiembre de 2022

[1] Valise de billets en Suisse, fondation opaque au Panama : Juan Carlos, désarroi d’Espagne Par Sandrine Morel (Madrid, correspondante) Publié le 27 mai 2020 à 00h5

[2]  Según la RAE: Engaño, fraude o mentira.

[3] Sabino Fernández Campo.

[4] La Revista EuroBusiness, en febrero de 2003, publicó el listado de los 300 hombres más ricos de Europa, especificando su patrimonio, empresa y sector en los que prestan sus servicios y otros datos. Y así, nos enteramos de que el “hombre” más rico de Europa es una “mujer”, Liliane Bettencourt, propietaria de L’Oreal, cuyo patrimonio asciende a 19.720 millones de euros (o 3,3 billones de pesetas), gracias a sus activos en el sector de los cosméticos. Y el segundo hombre más rico era Amancio Ortega, propietario de Inditex (Zara), con 11.600 millones de euros de patrimonio, gracias al sector «fashion». Y así llegamos al puesto 112, donde aparece el chocolatero italiano, Michel Ferrero, empatado con un tal King Juan Carlos de España, cuya compañía se llama «Borbón Family», dedicado al sector «Royalty». Tanto el italiano como el tal «King Juan Carlos», poseen un patrimonio valorado en 1.700 millones de euros (unos 280.000 millones de pesetas). (https://ianasagasti.blogs.com/mi_blog/2006/10/las_cuentas_del.html)

[5]  Roberto Centeno, consejero delegado de CAMPSA, estima que la comisión fue entre uno y dos dólares por barril.

[6] Los Airbus A-310 normalmente caben unas doscientas setenta personas, pero en los Airbus 310 del Grupo 45 de la Fuerza Aérea Española, tan solo sesenta y siete (67), ya que se adaptaron para satisfacer las necesidades de los viajes oficiales, y ahora incluyen estancias privadas, como un despacho, un baño o un dormitorio para los reyes o el presidente del Gobierno.

[7] Corinna Larsen, alemana de origen danés, segunda esposa de su exmarido el príncipe alemán Casimir zu Sayn-Wittgenstein Berlenurg, del que se separo en 2005 y de quien sigue usando el nombre y titulo de princesa.

[8] El terreno (parcela) que Mohamed VI regalo a Juan Carlos en Marrakech en una zona exclusiva tenia 45,000 m2 y estaba valorado entonces en 1,8 millones de euros, según El Español,

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