Re-evolución en las aulas: el espacio como tercer educador

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Esto se materializa en la Guía «El Viaje de la Educación» de Actiu, donde de la mano de un panel de expertos, alumnos y casos de éxito, propone un nuevo diálogo con el entorno basado en el diseño de espacios seguros que garanticen el aprendizaje

Clases presenciales y remotas, espacios flexibles y polivalentes que favorecen la cooperación, el uso de nuevas tecnologías que facilitan el aprendizaje, mejoran el uso de los espacios y ayuda a crear entornos saludables y productivos… La pandemia de la Covid 19 ha generado retos y nuevas necesidades en la educación, provocando una re-evolución basada en la adopción anticipada de nuevos modelos y de múltiples tecnologías.

En este momento las personas, su aprendizaje, sus habilidades y su talento, también sus valores y su bienestar representan el centro de la transformación de la educación. Referencias como la diversidad, en todas sus variantes, la sostenibilidad, la tecnología, la salud, la naturaleza están presentes en las nuevas propuestas educativas. En este sentido, los espacios que forman parte de los procesos de aprendizaje, en toda su dimensión, también están cambiando para ser más inclusivos y adaptarse a las nuevas necesidades.

En el nuevo modelo, la educación se hace híbrida, combinando lo mejor de la formación online con lo más valioso de la presencial. Construyendo un modelo educativo más personalizado y dinámico que tiene en cuenta, además, otras competencias para conseguir estudiantes más motivados y comprometidos con su propio aprendizaje y, por tanto, con mejores resultados académicos, alineados con las habilidades emergentes en el mercado laboral como las indicadas en el último informe presentado por el Foro Económico Mundial (FEM) en el año 2020, “The Future of Jobs Report 2020”.

Los entornos, las aulas evolucionan para cubrir todas las necesidades de sus usuarios con el objetivo de que puedan explotar al máximo su talento y creatividad sin perder de vista su bienestar. Cada espacio tiene su razón de ser y a la vez todos están interconectados entre sí para hacer más fácil la vida de las personas. El aula trasciende su concepto cerrado para abarcar todo el Campus. Cualquier espacio como jardines, pasillos, biblioteca, cafeterías, se convierten en lugares para conectar, compartir y adquirir conocimiento.

Los espacios monofuncionales y rígidos están dando paso a entornos multifuncionales, horizontales e integrados que requieren un equipamiento agile y smart. La organización del aula ya no es una cuestión estética, ni tan solo meramente práctica. Dependerá, pues, de la metodología didáctica que se use: Thinking spaces, Making spaces, Share spaces (pensar, hacer, compartir), pero también de la jerarquía relacional y social que se persiga la forma en que deberá estar distribuido el mobiliario en el aula.

Dando continuidad a la filosofía Cool Working®, Actiu ahonda en la especialización y necesidades propias de estas nuevas tendencias y necesidades en la educación, resultado de un trabajo de campo realizado con la colaboración de expertos y usuarios finales de los espacios educativos. Para crear espacios que potencien estos paradigmas y contribuyan al aprendizaje, los expertos coinciden en la necesidad de que los nuevos entornos reúnan, entre sus principales características aspectos como la flexibilidad del mobiliario, tecnología y conectividad, intercambio de conocimiento, o autonomía entre sus usuarios, entre otros aspectos.

Todo ello se materializa en su Guía “El Viaje de la Educación”, donde de la mano de un panel de expertos, alumnos y casos de éxito, propone un nuevo diálogo con el entorno basado en el diseño de espacios seguros que garanticen el aprendizaje.

Fuente Comunicae


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